Menos del 1% pueden detectar falsificaciones generadas por inteligencia artificial

Un estudio reciente realizado por iProov, líder mundial en soluciones de verificación biométrica de identidad, ha revelado que menos del 1% de las personas pueden detectar falsificaciones generadas por inteligencia artificial, conocidas como deepfakes. El estudio, que examinó a 2,000 consumidores en el Reino Unido y Estados Unidos, expuso a los participantes a una serie de contenidos reales y deepfakes, descubriendo que solo el 0.1% pudo distinguir con precisión entre ambos tipos de contenido. citeturn0search14

Principales hallazgos del estudio:

  • Falla en la detección de deepfakes: Solo el 0.1% de los encuestados logró identificar correctamente todos los estímulos deepfake y reales, incluso cuando se les preparó para buscar deepfakes. En situaciones del mundo real, donde las personas son menos conscientes, la vulnerabilidad a los deepfakes probablemente sea aún mayor. citeturn0search14
  • Generaciones mayores más vulnerables: El estudio encontró que el 30% de las personas de 55-64 años y el 39% de los mayores de 65 años nunca habían oído hablar de los deepfakes, lo que destaca una importante brecha de conocimiento y una mayor susceptibilidad en este grupo. citeturn0search14
  • Dificultad con videos: Los videos son particularmente desafiantes, ya que solo el 9% de las personas pueden identificar todos los deepfakes. Esta vulnerabilidad genera serias preocupaciones sobre la posibilidad de fraude basado en videos, como suplantación de identidad en videollamadas o en escenarios donde se utiliza la verificación de video para confirmar la identidad. citeturn0search14
  • Desconocimiento generalizado: Aunque la preocupación por los deepfakes está aumentando, muchos desconocen esta tecnología. Uno de cada cinco consumidores (22%) nunca había oído hablar de los deepfakes antes del estudio. citeturn0search14
  • Exceso de confianza: A pesar de su bajo rendimiento, los encuestados mantuvieron una confianza excesiva en sus habilidades para detectar deepfakes (más del 60%), independientemente de si sus respuestas eran correctas o no. Esto fue especialmente notable en adultos jóvenes (de 18 a 34 años). Esta falsa sensación de seguridad es motivo de gran preocupación. citeturn0search14
  • Impacto en la confianza: Las plataformas de redes sociales se consideran caldo de cultivo para deepfakes, y Meta (49%) y TikTok (47%) son los lugares donde más se encuentran deepfakes en línea. Esto ha reducido la confianza en la información y los medios en línea: el 49% confía menos en las redes sociales después de enterarse de la existencia de deepfakes. Solo uno de cada cinco denunciaría una sospecha de deepfake en las plataformas de redes sociales. citeturn0search14
  • Preocupaciones generalizadas: Tres de cada cuatro personas (74%) están preocupadas por el impacto social de los deepfakes, especialmente en la propagación de «fake news» (68%). Este miedo es más pronunciado en mayores de 55 años (82%). citeturn0search14
  • Falta de mecanismos de concientización y denuncia: Menos de un tercio de las personas (29%) no toman ninguna medida cuando se encuentran con una presunta falsificación profunda, probablemente porque el 48% dice que no sabe cómo denunciar las falsificaciones profundas, mientras que a una cuarta parte no le importa si ve una presunta falsificación profunda. citeturn0search14
  • Falta de verificación activa: La mayoría de los consumidores no verifican activamente la autenticidad de la información en línea, lo que aumenta su vulnerabilidad a las falsificaciones profundas. A pesar de la creciente amenaza de la desinformación, solo uno de cada cuatro busca fuentes de información alternativas si sospecha que se trata de una falsificación profunda. Solo el 11% de las personas analizan críticamente la fuente y el contexto de la información para determinar si se trata de una falsificación profunda, lo que significa que una gran mayoría es muy susceptible al engaño y a la difusión de narrativas falsas. citeturn0search14

El profesor Edgar Whitley, experto en identidad digital de la London School of Economics and Political Science, comentó: «Los expertos en seguridad llevan tiempo advirtiendo de las amenazas que suponen los deepfakes tanto para las personas como para las organizaciones. Este estudio demuestra que las organizaciones ya no pueden confiar en el criterio humano para detectar deepfakes y deben buscar medios alternativos para autenticar a los usuarios de sus sistemas y servicios». citeturn0search14

Andrew Bud, fundador y director ejecutivo de iProov, añadió: «Solo el 0.1% de las personas pudieron identificar con precisión los deepfakes en el estudio, lo que subraya lo vulnerables que son las organizaciones a la amenaza del fraude de identidad en la era de los deepfakes. Los delincuentes se aprovechan de la incapacidad de los consumidores para distinguir las imágenes reales de las falsas, poniendo en riesgo nuestra información personal y nuestra seguridad financiera. Las empresas tecnológicas deben proteger a sus clientes implementando medidas de seguridad sólidas. El uso de la biometría facial con detección de vida proporciona un factor de autenticación fiable y prioriza tanto la seguridad como el control individual, lo que garantiza que las organizaciones y los usuarios puedan seguir el ritmo y permanecer protegidos de estas amenazas en constante evolución». citeturn0search14

La creciente amenaza de los deepfakes

Los deepfakes suponen una amenaza abrumadora en el panorama digital actual y han evolucionado a un ritmo alarmante en los últimos 12 meses. El Informe de inteligencia sobre amenazas de 2024 de iProov destacó un aumento del 704% en los intercambios de rostros (un tipo de deepfake). Su capacidad para hacerse pasar por personas de manera

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