Nadia Rawlinson, copropietaria de las Chicago Sky, sabía que la seguridad era seria. Las Sky cuentan con seguridad física casi las 24 horas del día —en los hoteles, en el exterior de los gimnasios, en autobuses y aviones—, pero una de las últimas barreras para la seguridad de las jugadoras era internet.
A principios de este mes, las Sky se unieron a Moonshot para proteger a sus jugadoras de las amenazas y el odio en redes sociales, la primera colaboración de este tipo en la WNBA.
“La gente piensa que, como atletas, debemos aceptar lo que nos toque”, dijo la base de las Sky, Ariel Atkins. “Somos humanos y algunos comentarios son inhumanos. Es fenomenal que nuestra organización nos cuide”.
La tecnología de Moonshot fue creada para su uso en la lucha contra el terrorismo; es utilizada por el gobierno de Estados Unidos.
“Es una gran solución implementarla ahora mismo”, dijo Angel Reese, All-Star de las Sky, quien tiene una de las plataformas de redes sociales más populares entre las jugadoras de la WNBA. Es muy importante poder contar con esa protección, especialmente para una mujer.
¿Qué aporta esta tecnología a las jugadoras de Sky?
Moonshot monitoriza más de 25 redes sociales y plataformas de internet, incluyendo aquellas en las que las jugadoras no tienen cuentas personales. La tecnología reduce los millones de publicaciones que revisa a diario a miles que contienen amenazas directas a las atletas.
A partir de ahí, el equipo de evaluadores de amenazas de Moonshot, desde psicólogos clínicos hasta trabajadores sociales, toma el control. Revisan las publicaciones marcadas y las denuncian, si es necesario, ya sea a las propias plataformas de redes sociales para su eliminación o, en casos más graves e inminentes, directamente a las fuerzas del orden.
Se centran en las amenazas que pueden ser objeto de acciones legales contra las atletas, como la divulgación de su información personal o posibles acosadores.
Es precisamente esa participación humana la que, según Vidhya Ramalingam, cofundadora y directora ejecutiva de Moonshot, es necesaria para su éxito.
«Este no es un problema que pueda resolverse solo con tecnología», afirmó. “Es fundamentalmente un problema humano y se trata de una colaboración humana”.





