La semana tecnológica en América estuvo marcada por anuncios y desarrollos que confirman el avance acelerado de la inteligencia artificial, la robótica y las plataformas digitales, con implicaciones directas en la salud, el entretenimiento y la vida cotidiana. Desde modelos predictivos basados en el sueño hasta robots humanoides y debates sobre el uso responsable de la IA, la innovación fue el eje central de la conversación.
Uno de los avances más relevantes provino de la Universidad de Stanford, donde científicos desarrollaron el primer modelo de inteligencia artificial capaz de estimar el riesgo de manifestación de alrededor de 130 enfermedades con altas tasas de mortalidad a partir de datos obtenidos en una sola noche de sueño. Esta herramienta podría contribuir a la detección temprana de padecimientos como la demencia, el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad renal crónica, el accidente cerebrovascular y la fibrilación auricular. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature Medicine, el modelo denominado SleepFM fue entrenado con casi 600.000 horas de registros de sueño de unos 65.000 participantes, integrando señales cerebrales, cardíacas, musculares y respiratorias obtenidas mediante polisomnografía (PSG), considerada el «estándar dorado» para el análisis del sueño.
En el ámbito del entretenimiento y el aprendizaje infantil, Lego presentó el sistema ‘Lego Smart Play’, una plataforma interactiva que incorpora color, sonido y luces al tradicional ladrillo de 2×4. Esta tecnología permite que los bloques y figuras construidas reaccionen y desarrollen comportamientos, incluso de forma remota. El denominado ‘lego inteligente’ integra las líneas ‘Lego Smart Tags’, ‘Lego Smart Bricks’ y ‘Lego Smart Minifigures’, y representa, según la compañía fundada en 1932 por Ole Kirk Christiansen, una evolución de su propuesta histórica. Desde el equipo de marketing de la firma, durante su participación en la CES, se afirmó que el sistema «redefinirá» la experiencia de juego para adaptarse a las nuevas generaciones sin perder a los usuarios tradicionales.
La robótica doméstica también tuvo un lugar destacado con la presentación de CLOiD, el robot con inteligencia artificial de LG Electronics. Diseñado para coordinar y ejecutar tareas del hogar, el autómata puede interactuar con electrodomésticos conectados para acciones como sacar alimentos del refrigerador, preparar el desayuno, iniciar ciclos de lavado o doblar la ropa tras el secado. El objetivo, según explicó Brant Varner, vicepresidente de ventas de soluciones de electrodomésticos de la compañía durante la Feria de Electrónica de Consumo (CES), es que el robot aprenda el estilo de vida del usuario y reduzca el tiempo y el esfuerzo físico dedicados a las labores diarias.
En el terreno de la computación de alto rendimiento, Nvidia anunció que su nueva plataforma de computación acelerada para inteligencia artificial, denominada Vera Rubin, ya se encuentra en producción y comenzará a desplegarse este año. El director ejecutivo de la empresa, Jensen Huang, detalló en Las Vegas que la plataforma integra varios chips, entre ellos la GPU Rubin y la CPU Vera, para conformar un superordenador capaz de ejecutar modelos avanzados con mayor velocidad y eficiencia. Según la compañía, el sistema ofrece un rendimiento hasta cinco veces superior al de generaciones previas y está orientado a centros de datos y aplicaciones a gran escala.
Por su parte, Hyundai y su subsidiaria estadounidense Boston Dynamics presentaron en la CES su línea de robots Atlas, con la que buscan competir con Optimus, de Tesla. El humanoide destacó por su capacidad para desplazarse con fluidez, girar la cabeza con visión de 360 grados, levantar cargas de hasta 50 kilogramos y reemplazar de manera automática su batería. Sus desarrolladores señalaron que Atlas puede operar en condiciones climáticas adversas, con temperaturas de entre -20 y 40 grados centígrados, así como bajo la lluvia.
Finalmente, la inteligencia artificial Grok, integrada en la red social X, generó atención al reconocer haber «identificado lapsos en las salvaguardas» de la plataforma y la necesidad de «arreglarlas urgentemente». La herramienta admitió que se han publicado imágenes sexualizadas de menores utilizando sus tecnologías, algo que calificó como ilegal y prohibido. Ante esta situación, xAI, la empresa desarrolladora vinculada a Elon Musk, se comprometió a reforzar sus medidas para prevenir la generación de «material de abuso sexual infantil (CSAM, en inglés)». El anuncio se produce en un contexto de denuncias de usuarios de X Premium que emplean Grok para crear imágenes no consensuadas de personas, principalmente mujeres, lo que ha intensificado el llamado de otros usuarios a imponer mayores restricciones y eliminar este tipo de contenidos.





