El amor en tiempos de algoritmos está cambiando. Tinder, consciente de que sus usuarios están agotados de deslizar perfiles sin éxito, ha presentado Chemistry. Esta herramienta de IA promete actuar como un «celestino digital» que analiza tus fotos e intereses para ofrecerte solo a las personas con las que realmente podrías conectar.
La medida llega en un momento crítico: las nuevas inscripciones han bajado un 5%, una señal clara de que el modelo tradicional de la app está perdiendo fuerza. Para revertirlo, el CEO de Match, Spencer Rascoff, no solo apuesta por la IA, sino también por una seguridad reforzada con Face Check y una agresiva campaña de 50 millones de dólares para convencer a la Generación Z de que Tinder sigue siendo el lugar ideal para conocer gente real.





