La industria de los videojuegos enfrenta un nuevo escenario de incertidumbre ante los problemas de suministro que afectan al sector tecnológico. Sony está considerando retrasar la llegada de su próxima generación de consolas PlayStation hasta, al menos, el año 2028 o 2029, debido a la escasez de memoria que está sufriendo el sector tecnológico y los aumentos de precio de estos componentes, ocasionados por la intensa demanda de inteligencia artificial (IA).
El encarecimiento y la limitada disponibilidad de chips de memoria y almacenamiento se han convertido en un factor crítico para múltiples industrias. El auge de soluciones de inteligencia artificial —que requieren grandes volúmenes de memoria de alto rendimiento— ha tensionado la cadena de suministro global, elevando los costos y reduciendo la disponibilidad para fabricantes de dispositivos electrónicos de consumo.
Este contexto ya ha generado ajustes en otras compañías del sector. Valve anunció recientemente que revisará su calendario de envíos y precios de la videoconsola Steam Machine y del visor de realidad virtual Steam Frame, como respuesta a la presión en el mercado de componentes.
En el caso de Sony, fuentes vinculadas con la compañía señalan que la firma japonesa analiza aplazar el lanzamiento de su próxima consola PlayStation hasta 2028 o incluso 2029. Aunque la empresa no ha confirmado oficialmente detalles sobre la nueva generación —ni nombre comercial ni fecha de salida—, un retraso de esta magnitud implicaría una alteración significativa en su estrategia histórica de renovación de hardware.
Durante el proceso regulatorio relacionado con la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft, se había señalado que la siguiente consola de Sony no llegaría antes de 2027. Ahora, las previsiones apuntan a una ventana aún más lejana, que podría extenderse hasta 2029. El impacto de la crisis de memoria no se limita a Sony. De acuerdo con reportes especializados, Nintendo también evalúa ajustes en su estrategia comercial. La compañía estaría considerando un incremento en el precio de su consola de última generación, la Nintendo Switch 2, que debutó en junio de 2025.
Pese a este escenario, la Nintendo Switch 2 mantiene un desempeño comercial destacado. La consola se ha convertido en la más vendida en la historia de la compañía, al superar los 155 millones de unidades distribuidas a nivel mundial, con lo que desplazó a la Nintendo DS como líder en ventas dentro del catálogo de la firma japonesa.
El panorama refleja cómo la competencia por recursos tecnológicos estratégicos, impulsada principalmente por la expansión de la inteligencia artificial, está reconfigurando los calendarios de lanzamiento y las políticas de precios en la industria global del entretenimiento interactivo.





