Christine Li, influencer y modelo china de 26 años, vivió una experiencia inquietante al descubrir que su imagen había sido utilizada sin autorización en un microdrama generado con inteligencia artificial. Aunque no es actriz, apareció como un personaje negativo en una historia difundida en una popular plataforma digital.
La joven relató que el impacto fue inmediato al verse representada en pantalla con actitudes agresivas, incluyendo escenas de violencia. Según explicó, las imágenes utilizadas provenían de fotografías que había compartido en sus redes sociales años atrás.
El caso salió a la luz cuando seguidores le avisaron que su rostro aparecía en la serie The Peach Blossom Hairpin, un microdrama difundido en Hongguo, una plataforma dedicada a este tipo de contenidos breves que han ganado gran popularidad en China y otros países.
Li expresó no solo indignación, sino también temor por la forma en que fue retratada. Señaló que analiza emprender acciones legales ante el uso indebido de su imagen.
Otro caso similar dentro del mismo contenido fue el de un estilista conocido como Baicai, cuya imagen también habría sido tomada sin consentimiento. En la historia, su representación fue negativa, lo que generó preocupación sobre el impacto en su reputación.
Tras la controversia, el episodio fue retirado de la plataforma, aunque inicialmente permaneció disponible varios días. Posteriormente, los personajes fueron modificados antes de su eliminación definitiva.
El uso de inteligencia artificial en la producción de microdramas se ha expandido rápidamente, impulsado por la demanda de contenidos cortos y de bajo costo. Sin embargo, este crecimiento también ha encendido alertas sobre el uso indebido de imágenes reales y la falta de regulación efectiva.
Expertos en derecho señalan que este tipo de prácticas puede violar tanto el derecho a la imagen como la reputación de las personas afectadas, especialmente cuando son representadas de forma negativa o engañosa.
Aunque en algunos países ya se han implementado leyes para regular el uso de inteligencia artificial en contenidos audiovisuales, aún existen vacíos legales que facilitan este tipo de abusos, como el uso de empresas temporales o servidores en el extranjero.
Para personas como Christine Li, el daño no solo es legal, sino también profesional, ya que su imagen puede quedar asociada a contenidos que no autorizó ni respalda. La preocupación crece ante la facilidad con la que la tecnología puede replicar rostros y crear historias falsas sin consentimiento.





