El regulador antimonopolio británico afirmó que su grupo de investigación había constatado que el mercado de navegadores móviles, dominado por Apple y Google, no funcionaba adecuadamente para consumidores y empresas, lo que justificaba su decisión de iniciar una investigación sobre el sector en enero.
Un informe final del grupo de investigación independiente de la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) indicó que la mayoría de sus inquietudes se relacionaban con las políticas de Apple sobre el acceso a internet en sus dispositivos mediante su navegador Safari.
Tras las conclusiones provisionales publicadas en noviembre, la CMA abrió una investigación en virtud de sus nuevas competencias en enero.
Decidirá si alguna o ambas empresas tienen «estatus de mercado estratégico» en los ecosistemas móviles, un ámbito más amplio que el mercado de navegadores analizado por el grupo de investigación.
El grupo indicó que si las empresas obtenían el estatus de SMS, la CMA debería considerar intervenciones como mejorar la capacidad de sus rivales para competir ofreciendo nuevas funciones.
Apple afirmó que creía en «mercados prósperos y dinámicos donde la innovación pueda florecer», y que su prioridad siempre ha sido la confianza de sus usuarios.





