Querétaro se convirtió en el primer estado de México en declarar la guerra a los celulares en las aulas y a las redes sociales para menores de edad. A partir del 19 de febrero, los teléfonos quedaron prohibidos en las escuelas, y el gobierno ya puso en la mira una restricción más radical: impedir que los niños menores de 14 años tengan acceso a plataformas digitales.
La medida, que busca frenar el impacto de la tecnología en la salud mental de los jóvenes, ha abierto un intenso debate sobre los derechos digitales y el papel del Estado en la educación de los menores.
Las cifras han encendido las alarmas. De acuerdo con datos oficiales, los casos de ansiedad entre menores de edad han aumentado un 15% y los de depresión un 18%, ambos vinculados directamente al uso de redes sociales.
Ante este panorama, el gobernador Mauricio Kuri promueve una iniciativa de ley que busca restringir el acceso a plataformas digitales para niños menores de 14 años y exigir autorización de los padres para adolescentes de entre 15 y 17 años. «La epidemia de aislamiento, ansiedad, insomnio y depresión en nuestra niñez y juventud no es exclusiva de Querétaro; ocurre en todo el país», señaló el mandatario al presentar la propuesta.
La primera fase de estas restricciones ya está en marcha: los celulares han quedado fuera de las aulas en todas las escuelas públicas y privadas de educación básica y media superior. Irene Quintanar, titular de la Unidad de Servicios para la Educación Básica de Querétaro, detalló que la regulación fue diseñada en conjunto con docentes, alumnos y padres de familia para garantizar su viabilidad.
«Realizamos varios talleres, promovimos el civismo digital e impulsamos el programa ‘Uno, dos, tres por la paz’. Ahora nos enfocaremos en aspectos formativos y preventivos», explicó.
La medida se alinea con tendencias internacionales. Un informe de la UNESCO titulado «¿Prohibir o no prohibir?» advierte sobre la correlación entre el uso de dispositivos móviles y el bajo rendimiento académico. Según el estudio, al menos 79 países han implementado regulaciones similares, lo que representa cerca del 40% de los sistemas educativos a nivel mundial.
Sin embargo, la organización también advierte sobre la necesidad de equilibrar las restricciones con un enfoque educativo que enseñe a los estudiantes a usar la tecnología de manera responsable.
Mientras la prohibición de celulares en las aulas ya está vigente, la propuesta de limitar el acceso a redes sociales para menores de 14 años se encuentra en discusión en la Legislatura local y ha sido enviada al Congreso de la Unión con el objetivo de ser adoptada a nivel nacional.
Kuri argumenta que las redes sociales pueden ser herramientas de información y expresión, pero también presentan riesgos cuando se usan sin supervisión. «Más del 70% de los jóvenes queretanos afirma tener al menos una red social. Su uso se ha extendido de manera masiva e indebida entre menores de edad», advirtió el gobernador.
Las reacciones no se han hecho esperar. Mientras algunos sectores aplauden la iniciativa por su enfoque en la salud mental y el bienestar de la juventud, otros alertan sobre los retos en su implementación y la necesidad de educar a los menores sobre el uso responsable de la tecnología en lugar de prohibirla. Lo cierto es que Querétaro ha encendido el debate y podría sentar un precedente para futuras regulaciones a nivel nacional.





