Un grupo de 186 moderadores de contenido en Kenia presentó una demanda contra Facebook, propiedad de Meta, por condiciones laborales injustas. Los trabajadores, reclutados entre 2019 y 2022, aseguran que fueron contratados con promesas de empleo estable y salarios dignos, pero terminaron ganando alrededor de dos dólares por hora revisando contenido extremo: videos de violencia, suicidios y abuso infantil.
La demanda, presentada ante un tribunal laboral en Nairobi, también incluye a TikTok, aunque el foco principal está en Meta. Los moderadores argumentan que sus salarios estaban muy por debajo de los pagados a sus pares en Estados Unidos y Europa, donde el mismo trabajo se remuneraba hasta 50 dólares por hora.
Los demandantes señalan que no recibieron apoyo psicológico adecuado a pesar de la naturaleza traumática de sus tareas. Varios de ellos reportaron trastornos de ansiedad, estrés postraumático y problemas de salud mental tras meses en el puesto. La carga emocional, sumada a la inestabilidad contractual y la falta de beneficios laborales, fue uno de los ejes centrales de la denuncia.
El caso se desarrolla en un contexto político sensible: el gobierno de Kenia prepara una nueva ley que eximiría a las grandes plataformas digitales de responsabilidad laboral por el trabajo subcontratado en el país. Los demandantes advierten que la norma podría blindar a las empresas contra futuras reclamaciones.
Meta no ha emitido una declaración oficial sobre el caso específico en Kenia. La compañía ha reconocido en el pasado la necesidad de proteger a los moderadores de contenido y ha anunciado mejoras en salud mental y condiciones laborales en otros países.
El juicio aún no tiene fecha de resolución. Si prospera, podría sentar un precedente para trabajadores tecnológicos en África y otras regiones del sur global donde las plataformas digitales subcontratan servicios de moderación.





