El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial está detonando una crisis global de memoria que, tarde o temprano, afectará al negocio de las principales compañías de videojuegos: PlayStation, Xbox y Nintendo. Aunque algunos analistas consideran que los efectos más severos aún están por llegar, otros advierten que las primeras señales ya son visibles en la industria tecnológica. A largo plazo, coinciden, Nintendo sería la empresa más vulnerable ante este escenario.
El panorama general no es alentador. Especialistas señalan que la escasez de memoria podría extenderse durante varios años, lo que provocaría aumentos de precios, posibles faltantes de productos y mayores complicaciones para el mercado del gaming, especialmente en PC. En este contexto, PlayStation —y en menor medida Xbox— enfrentarían un impacto menor debido a que su modelo de negocio no depende exclusivamente de la venta de videojuegos.
Nintendo, la más expuesta ante la crisis
Hasta ahora, los efectos más claros de la crisis de memoria se han reflejado en el mercado de PC, donde el costo de los componentes se ha incrementado de forma notable, haciendo cada vez más caro armar o actualizar una computadora. A esto se suma la posibilidad de que otros productos tecnológicos de consumo, como televisores, teléfonos móviles y tabletas, también registren alzas en sus precios.
Este escenario ha encendido las alertas sobre un posible aumento en el costo de las consolas. Durante el último año, tanto Sony como Microsoft ajustaron al alza los precios de PS5 y Xbox Series X|S en distintos mercados, mientras que Nintendo hizo lo propio con varios modelos de Switch, al menos en Estados Unidos. Sin embargo, los expertos consideran que Nintendo enfrenta un riesgo mayor.
Un análisis reciente de Yahoo Japón, citado por medios especializados, señala que el valor de las acciones de Nintendo ha resentido más la situación que el de Sony. Esto se debe, principalmente, a que Sony cuenta con un negocio ampliamente diversificado en sectores como la música y el cine, mientras que Nintendo, pese a sus esfuerzos de expansión en los últimos años, sigue dependiendo en gran medida del negocio de los videojuegos.
Switch 2 podría resentir el impacto
Los analistas destacan que una parte significativa de los ingresos de Sony proviene de servicios como PlayStation Plus, lo que le brinda mayor estabilidad ante crisis de este tipo. En contraste, Nintendo tiene una menor presencia en el mercado de servicios digitales, lo que limita su margen de maniobra.
Sony ya aseguró que dispone de los componentes necesarios para enfrentar la escasez de memoria en el mediano plazo. Por su parte, ni Nintendo ni Xbox han detallado públicamente sus estrategias para hacer frente a este problema. No obstante, se estima que Xbox se encuentra en una posición más sólida que Nintendo gracias a la diversificación del negocio de Microsoft.
De agravarse la crisis, los expertos advierten que Nintendo sería la compañía más afectada, lo que podría traducirse en un aumento de precio para Switch 2, consola que ya habría superado los 10 millones de unidades vendidas.
La escasez de memoria podría prolongarse hasta 2028
La situación se complica aún más con la decisión de empresas como Micron Technology, que recientemente abandonó el mercado de memoria RAM para consumidores con el fin de concentrarse en los centros de datos de inteligencia artificial, sector que actualmente concentra la mayor demanda de memoria a nivel global.
Christopher Moore, vicepresidente de marketing de la compañía, explicó en una entrevista que la inteligencia artificial ya consume entre el 50 y 60% de la memoria disponible en el mercado. Para equilibrar la oferta entre la IA y los consumidores, los fabricantes deberán ampliar su capacidad de producción mediante nuevas plantas, un proceso que tomará tiempo. De acuerdo con las proyecciones, el mercado de memoria para consumo podría estabilizarse hasta 2028.





