La autoridad italiana de defensa de la competencia ordenó a Meta Platforms suspender de manera inmediata determinadas condiciones contractuales vinculadas a WhatsApp que podrían dejar fuera a chatbots de inteligencia artificial competidores, mientras avanza una investigación por presunto abuso de posición dominante. La medida fue anunciada este miércoles por la Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado (AGCM), que considera que las reglas impuestas por la compañía estadounidense podrían afectar la libre competencia en un sector emergente.
De acuerdo con el regulador, la conducta de Meta parecía capaz de restringir “la producción, el acceso al mercado o el desarrollo técnico en el mercado de servicios de chatbot de IA”, lo que podría traducirse en un perjuicio directo para los consumidores. La investigación se centra en el impacto que las condiciones comerciales de WhatsApp tienen sobre terceros que desarrollan asistentes conversacionales basados en inteligencia artificial.
Meta reaccionó con dureza a la decisión. Un portavoz de la empresa calificó la resolución como “fundamentalmente errónea” y sostuvo que la llegada masiva de estos sistemas automatizados “supuso una carga para nuestros sistemas que no estaban diseñados para soportar”. La compañía defendió que sus políticas buscan garantizar la estabilidad y seguridad de la plataforma.
El caso se enmarca en una ofensiva más amplia de los reguladores europeos contra las grandes tecnológicas, en un contexto en el que la Unión Europea busca equilibrar el impulso a la innovación digital con mecanismos de control que limiten el poder de mercado de los gigantes del sector. La actuación de la AGCM se suma a otras intervenciones recientes dirigidas a reforzar la competencia en el ecosistema digital.
La investigación contra Meta en Italia comenzó en julio, cuando el organismo abrió un expediente por presunto abuso de posición dominante relacionado con WhatsApp. En noviembre, el alcance del proceso se amplió para incluir las condiciones actualizadas de la plataforma empresarial del servicio de mensajería. En paralelo, los reguladores antimonopolio de la Unión Europea iniciaron el mes pasado una pesquisa similar por las mismas acusaciones.
La postura firme de Europa contrasta con un enfoque más laxo en Estados Unidos y ha generado fricciones con la industria tecnológica, especialmente con las grandes empresas estadounidenses. Esta diferencia regulatoria incluso ha derivado en críticas desde el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La autoridad italiana señaló que trabaja de manera coordinada con la Comisión Europea para garantizar que la conducta de Meta sea abordada “de la manera más eficaz”.





