Investigadores de ciberseguridad detectaron un fallo de software muy inusual que afectaba a un pequeño número de smartphones pertenecientes a personas que trabajaban en el gobierno, la política, la tecnología y el periodismo.
Los fallos, que comenzaron a finales del año pasado y se prolongaron hasta 2025, fueron el preámbulo de un sofisticado ciberataque que podría haber permitido a los hackers infiltrarse en un teléfono sin un solo clic del usuario.
Los atacantes no dejaron pistas sobre sus identidades, pero los investigadores de la empresa de ciberseguridad iVerify observaron que todas las víctimas tenían algo en común: trabajaban en campos de interés para el gobierno chino y habían sido blanco de hackers chinos en el pasado.
Los hackers extranjeros han identificado cada vez más los smartphones, otros dispositivos móviles y las aplicaciones que utilizan como un punto débil en las ciberdefensas estadounidenses. Grupos vinculados al ejército y los servicios de inteligencia de China han atacado los smartphones de personalidades estadounidenses y se han infiltrado en las redes de telecomunicaciones, según expertos en seguridad nacional y tecnología. Esto demuestra la vulnerabilidad de los dispositivos móviles y las aplicaciones, y el riesgo de que fallos de seguridad expongan información confidencial o dejen los intereses estadounidenses expuestos a ciberataques, según estos expertos.
“El mundo se encuentra en una crisis de seguridad móvil en este momento”, declaró Rocky Cole, exexperto en ciberseguridad de la Agencia de Seguridad Nacional y Google, y actual director de operaciones de iVerify. “Nadie vigila los teléfonos”.
EE. UU. se centra en China como amenaza, y Pekín formula sus propias acusaciones.
Las autoridades estadounidenses advirtieron en diciembre sobre una extensa campaña de piratería informática china diseñada para acceder a los mensajes de texto y las conversaciones telefónicas de un número indeterminado de estadounidenses.
“Pudieron escuchar llamadas telefónicas en tiempo real y leer mensajes de texto”, declaró el representante Raja Krishnamoorthi, de Illinois. Es miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes y el demócrata de mayor rango en el Comité sobre el Partido Comunista Chino, creado para estudiar la amenaza geopolítica de China.





