Getty Images retiró las alegaciones de infracción de derechos de autor en su demanda contra la empresa de inteligencia artificial Stability AI, al comenzar el miércoles los alegatos finales en el histórico caso ante el Tribunal Superior británico.
La decisión de Getty, con sede en Seattle, de retirar la reclamación de derechos de autor elimina una parte clave de su demanda contra Stability AI, propietaria de Stable Diffusion, una popular herramienta de creación de imágenes con IA. Ambas se han enfrentado en un caso judicial de gran repercusión que podría tener implicaciones para las industrias creativas y tecnológicas.
Las empresas tecnológicas han estado entrenando sus sistemas de IA con vastas colecciones de textos e imágenes disponibles en línea. Getty fue una de las primeras en impugnar estas prácticas con demandas por infracción de derechos de autor en Estados Unidos y el Reino Unido a principios de 2023.
Las pruebas presentadas por Getty en el juicio buscaban demostrar el minucioso trabajo creativo de los fotógrafos profesionales que crearon las imágenes de su colección, desde una escena de playa caribeña hasta fotos de famosos como el actor Donald Glover en una entrega de premios y Kurt Cobain fumando un cigarrillo. Se yuxtapusieron esas fotografías reales con los resultados generados por IA de Stability.
Pero fue un caso difícil de presentar en el Reino Unido, en parte debido a un tecnicismo. Stability, aunque con sede en Londres, realizó su entrenamiento de IA en otro lugar, en computadoras operadas por el gigante tecnológico estadounidense Amazon.
«Siempre se anticipó que sería difícil demostrar esa conexión con el Reino Unido, porque sabemos que la mayor parte del entrenamiento se realizó en EE. UU.», declaró el experto legal en IA Alex Shandro, quien observó el juicio para el bufete A&O Shearman.
El desistimiento de Getty de la demanda clave por infracción en su caso en el Reino Unido marca el segundo revés legal esta semana para las industrias creativas que intentan desafiar las prácticas comerciales de la industria de la IA generativa.
En EE. UU., un juez federal de California dictaminó que Anthropic, con sede en San Francisco, no infringió la ley al entrenar a su chatbot Claude con millones de libros protegidos por derechos de autor, pero la empresa aún enfrentará un juicio por tomar esos libros de sitios web piratas en lugar de comprarlos.





