Gary Bowser, de 56 años, fue sentenciado a pagar 14.5 millones de dólares a Nintendo tras declararse culpable de su participación en actividades de piratería digital. El monto forma parte de una demanda civil interpuesta por la compañía, además de una condena penal de 40 meses de prisión por su vinculación con Team Xecuter, un grupo dedicado a desarrollar y vender herramientas para modificar consolas de videojuegos.
Bowser fue arrestado en septiembre de 2020 en la República Dominicana. Las autoridades lo vincularon con Team Xecuter, organización responsable de crear mod chips, cartuchos modificados y software para el jailbreak de consolas, incluyendo modelos de Nintendo Switch. Según documentos judiciales, el grupo generó millones de dólares en ingresos ilícitos y permitió el acceso no autorizado a miles de juegos.
En una entrevista con The Guardian tras su liberación anticipada, Bowser afirmó haber actuado como “intermediario” dentro del grupo. Indicó que recibía retroalimentación de usuarios, la enviaba a desarrolladores y coordinaba información sobre productos disponibles. Afirmó haber ganado entre doscientos y trescientos dólares mensuales por sus labores.
Además de la pena de prisión, un tribunal estadounidense ordenó que Bowser pague a Nintendo 14,5 millones de dólares. Actualmente, está obligado a transferir a la empresa entre el 25 % y el 30 % de cualquier ingreso que obtenga tras cubrir gastos básicos como renta y servicios.
Bowser no puede trabajar con hardware de consolas modernas debido a restricciones legales. En febrero de 2024, señaló que le era difícil conseguir empleo estable, aunque realizaba pequeños trabajos de programación. Un artículo destacó que su conocimiento técnico podría ser útil en el campo de la ciberseguridad, si alguna empresa decide contratarlo.
Nintendo no ha hecho declaraciones adicionales sobre el caso. La empresa ha mantenido una política estricta contra la piratería y ha llevado a cabo múltiples acciones legales en años recientes, incluyendo el cierre de sitios web que distribuían ROMs y demandas contra redes de distribución ilegal de juegos.
Bowser creó una campaña en GoFundMe que, a julio de 2024, recaudó 16.342 dólares canadienses. El dinero está destinado a cubrir gastos legales y personales. No se ha especificado si Nintendo aceptará pagos parciales de forma indefinida.





