Europa y China lanzan Smile para analizar tormentas geomagnéticas del Sol

La Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia de Ciencias China lanzarán el próximo 9 de abril la misión Smile desde el puerto de Kurú, en la Guayana Francesa. El despegue se realizará a bordo de un cohete Vega-C con el objetivo de estudiar la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre. Tras separarse de las etapas del propulsor y desplegar sus paneles solares, la nave buscará una órbita que alcance los 121 mil kilómetros sobre el polo norte. Desde esa posición privilegiada, el satélite recolectará datos sobre meteorología espacial para enviarlos a estaciones terrestres en la Antártida y China.

El proyecto cuenta con cuatro instrumentos especializados que trabajarán de forma conjunta durante una misión prevista de tres años. Entre ellos destacan el generador de imágenes de rayos X suaves (SXI), con tecnología inspirada en ojos de langostas, y el generador de imágenes ultravioleta de auroras (UVI). Gracias a este último equipo, Smile será la primera sonda capaz de registrar fotografías y vídeos de auroras boreales durante 45 horas seguidas. Los otros dispositivos, un analizador de iones ligeros (LIA) y un magnetómetro (MAG), medirán las partículas y el magnetismo que transporta el flujo solar hacia nuestro planeta.

La investigación resulta fundamental para comprender el origen de las tormentas geomagnéticas, las cuales son perturbaciones causadas por erupciones del Sol que impactan en la magnetosfera. Según Rocío Guerra, responsable en la ESA, la misión aportará información esencial para mejorar los modelos de predicción y proteger infraestructuras tecnológicas. Estos fenómenos solares representan un riesgo real para los sistemas de satélites y la seguridad de los viajes espaciales. El estudio permitirá descifrar qué ocurre cuando el viento solar choca con el escudo protector de la Tierra y cómo anticipar los fallos magnéticos más peligrosos.

Este esfuerzo científico integra el trabajo de aproximadamente 250 expertos de Europa y China, quienes operarán la sonda de manera coordinada. En la parte europea destaca la participación de 12 países, con Airbus España como el contratista principal del módulo de carga útil que alberga los instrumentos. La misión Smile pretende resolver interrogantes sobre los ciclos de actividad solar, que duran cerca de 11 años, y analizar cómo la energía del Sol influye en las actividades humanas. Con este archivo de datos, la comunidad científica busca fortalecer la defensa ante las variaciones del entorno espacial entre nuestra estrella y la Tierra.

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