DeepSeek asegura que China puede acortar distancia con EU en IA

La empresa china DeepSeek reconoció que el principal obstáculo para competir de tú a tú con Estados Unidos en el desarrollo de inteligencia artificial no es la falta de talento o innovación, sino el acceso limitado a infraestructura de cómputo y a los chips más avanzados, restringidos por las sanciones comerciales impuestas por Washington.

Durante una reunión con inversionistas para la más reciente ronda de financiamiento de la compañía, el fundador y director ejecutivo de DeepSeek, Liang Wenfeng, afirmó que la mayor diferencia entre ambos países se encuentra en los recursos tecnológicos disponibles para entrenar modelos de IA. De acuerdo con información difundida por el medio económico chino Yicai, el empresario aseguró que las brechas en rendimiento, aplicaciones y capacidades de los modelos derivan principalmente de la menor potencia de cálculo con la que operan las empresas chinas.

Las declaraciones llegan en un momento en el que la industria tecnológica de China busca demostrar que puede mantenerse competitiva pese a las restricciones impuestas por Estados Unidos para limitar el acceso a semiconductores de última generación, especialmente los desarrollados por Nvidia, considerados esenciales para entrenar modelos avanzados de inteligencia artificial.

Según Liang, DeepSeek estima que actualmente se encuentra entre 12 y 18 meses por detrás de las principales compañías estadounidenses del sector. Sin embargo, sostuvo que la empresa ha logrado desarrollar modelos con resultados comparables utilizando apenas una vigésima parte de la capacidad de procesamiento empleada por sus competidores en Estados Unidos.

El directivo agregó que el objetivo de la compañía es reducir esa diferencia tecnológica a un periodo de entre tres y seis meses, aun cuando continúen las restricciones para adquirir chips avanzados. Para ello, explicó que DeepSeek opera con recursos equivalentes a unos 20 mil procesadores gráficos de la serie H de Nvidia, una familia de aceleradores utilizados en centros de datos para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial y cuya exportación hacia China está sujeta a controles del gobierno estadounidense.

La empresa, con sede en Hangzhou, ganó notoriedad internacional a principios de 2025 tras presentar DeepSeek-R1, un modelo de bajo costo que sorprendió a la industria por ofrecer un rendimiento competitivo con una inversión considerablemente menor. Su aparición fue descrita en ese momento por el inversionista Marc Andreessen como un «momento Sputnik» para la inteligencia artificial, al representar un punto de inflexión en la competencia tecnológica global.

Ese crecimiento también quedó reflejado en su primera ronda de financiamiento externo, concluida a finales de mayo. La operación superó los 50 mil millones de yuanes, equivalentes a unos 7 mil 400 millones de dólares, y contó con la participación de importantes inversionistas chinos como Tencent, CATL, NetEase, JD.com, IDG Capital y el fondo nacional para la industria de la inteligencia artificial.

Mientras las empresas chinas buscan acortar distancias con los desarrolladores estadounidenses, la tensión tecnológica entre ambas potencias continúa escalando. En semanas recientes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, advirtió que Washington podría imponer nuevas sanciones si determina que compañías chinas utilizaron respuestas de modelos estadounidenses para replicar sus capacidades mediante técnicas no autorizadas, pues señalamientos de empresas como Anthropic, que han acusado a competidores chinos de intentar reproducir el funcionamiento de sus sistemas de IA.

Compartir
Facebook
WhatsApp
X
LinkedIn

Relacionados