El crecimiento de la inteligencia artificial (IA) está generando oportunidades inesperadas para algunas de las empresas más reconocidas de Japón, incluidas compañías famosas por fabricar inodoros, condimentos alimenticios o productos fotográficos, que hoy desempeñan un papel clave en la producción de semiconductores utilizados en tecnologías de última generación.
Aunque nombres como Toto, Ajinomoto o Fujifilm suelen asociarse con sectores muy distintos a la tecnología, estas firmas se han convertido en proveedores estratégicos de materiales y componentes indispensables para fabricar los microchips que alimentan los sistemas de inteligencia artificial.
Uno de los casos más llamativos es el de Toto, empresa conocida mundialmente por sus sanitarios inteligentes. Detrás de ese negocio, la compañía ha desarrollado durante décadas una división especializada en cerámicas de alta precisión utilizadas por fabricantes de semiconductores. Entre sus productos destacan soportes electrostáticos capaces de sujetar las obleas sobre las que posteriormente se graban los chips.
La creciente demanda de infraestructura para la IA ha impulsado significativamente esta actividad. Aunque la mayor parte de las ventas de Toto sigue procediendo de productos para el hogar, la división de cerámicas avanzadas se ha convertido en una de las principales fuentes de rentabilidad para la empresa. Durante el año fiscal 2025, ese segmento generó más de la mitad de las ganancias operativas de la compañía pese a representar una porción mucho menor de sus ingresos.
Según explicó Junji Kameshima, responsable del departamento de cerámica avanzada de Toto, la participación de la empresa en la industria de los semiconductores es resultado de décadas de experiencia en el desarrollo de materiales cerámicos especializados. La unidad fue creada en 1984, aunque no comenzó a generar beneficios de manera consistente hasta los últimos años, coincidiendo con la automatización de sus procesos productivos y el crecimiento global del mercado tecnológico.
El fenómeno también alcanza a Ajinomoto, empresa que se hizo famosa por crear el glutamato monosódico, conocido popularmente como sazonador umami. Hoy la compañía controla una posición estratégica en la industria de los chips gracias a una película aislante denominada Ajinomoto Build-up Film (ABF), utilizada para conectar microchips de alto rendimiento con placas base avanzadas.
Este material se ha convertido en un componente esencial para los procesadores empleados en centros de datos, servidores y sistemas de inteligencia artificial, consolidando a la firma japonesa como uno de los actores más importantes dentro de la cadena global de suministro de semiconductores.
La historia se repite con Fujifilm, que aprovechó el conocimiento tecnológico adquirido en la fabricación de películas fotográficas para ingresar a la industria de los semiconductores desde la década de 1980. Actualmente la empresa desarrolla materiales utilizados en procesos de fotolitografía y otros productos químicos fundamentales para la fabricación de chips avanzados.
La multinacional japonesa considera que el crecimiento de la inteligencia artificial seguirá impulsando la demanda de estos materiales durante los próximos años. Como resultado, espera duplicar los ingresos de su negocio relacionado con semiconductores hacia 2030.
El auge de la inteligencia artificial está transformando el mapa industrial y generando nuevos sectores que, hasta hace poco, parecían alejados del mundo tecnológico. En Japón, empresas históricamente vinculadas al consumo cotidiano están encontrando una nueva fuente de crecimiento gracias a su papel silencioso, pero indispensable, en la fabricación de los microchips que sostienen la revolución digital.





