Las clases de Educación Física están cambiando su forma de enseñarse. Lejos de las rutinas repetitivas, hoy algunos docentes apuestan por dinámicas más creativas que combinan aprendizaje y diversión, como el proyecto impulsado por el profesor Hugo Enrique Monsiváis en escuelas primarias de Torreón.
Su propuesta parte de una idea sencilla: llevar la lógica de los videojuegos al mundo real. En lugar de que los niños pasen horas frente a una pantalla, aquí deben correr, saltar y resolver retos físicos y académicos para avanzar de nivel. “La intención es que el juego no sea pasivo, sino una experiencia que vivan con el cuerpo”, explica el docente, quien imparte Educación Física y Artística.
El proyecto se desarrolló con el apoyo de otros maestros y padres de familia, quienes ayudaron a construir un parque temático dentro de las escuelas. En este espacio, alumnos de primero a tercer grado participan en actividades inspiradas en videojuegos, donde enfrentan circuitos con obstáculos, pruebas de coordinación y desafíos en equipo.
La iniciativa surgió a partir de una pregunta: ¿qué pasaría si el mundo digital se trasladara al espacio físico? El resultado ha sido una experiencia donde los niños no solo juegan, sino que se involucran activamente, desarrollando habilidades mientras se divierten. En los recorridos, los estudiantes saltan, esquivan objetos, mantienen el equilibrio y resuelven retos, convirtiéndose en protagonistas de su propio aprendizaje.
Más allá del entretenimiento, el proyecto tiene un objetivo claro: combatir el sedentarismo infantil y fortalecer habilidades motrices, así como la confianza, la autonomía y la convivencia entre los alumnos. Además, permite que los niños reconecten con su entorno y con sus compañeros.
La participación de la comunidad ha sido clave. Padres, docentes y estudiantes colaboraron en la creación de escenarios, túneles y obstáculos, transformando los patios escolares en espacios dinámicos y atractivos.
Actualmente, esta iniciativa se implementa en planteles como Nissan 41, Frida Kahlo, Leyes de Reforma y José Vasconcelos, ubicados en el oriente de Torreón, donde ha logrado convertir las clases en una experiencia mucho más activa y significativa para los estudiantes.





