OpenAI presentó una nueva herramienta de ChatGPT enfocada en el sector salud que permitirá a usuarios en Estados Unidos conectar su información médica para recibir apoyo en la comprensión y seguimiento de su historial clínico. El anuncio, sin embargo, coincidió con una demanda por presunta negligencia contra la empresa y su director ejecutivo, Sam Altman, luego de que un usuario asegurara que el chatbot lo desalentó de buscar atención médica.
La nueva función, denominada Health, busca convertir a ChatGPT en un asistente para el manejo de información médica personal. De acuerdo con OpenAI, los usuarios podrán vincular sus registros de salud para analizar la evolución de estudios clínicos, comparar nuevos resultados con exámenes anteriores, obtener resúmenes de los cambios registrados desde su última consulta y explorar la relación entre factores como el sueño, la actividad física y otros hábitos cotidianos.
La compañía explicó que la herramienta está diseñada para facilitar la comprensión de información médica, aunque no sustituye el diagnóstico ni la atención proporcionada por profesionales de la salud. En esta primera etapa, la función estará disponible únicamente para usuarios en Estados Unidos.
El lanzamiento ocurre mientras OpenAI enfrenta una demanda presentada por un usuario que acusa a la empresa y a Sam Altman de negligencia. Según la denuncia, el demandante consultó a ChatGPT por los síntomas de una enfermedad y sostiene que las respuestas del sistema lo convencieron de no acudir a recibir atención médica, una decisión que, afirma, puso en riesgo su vida.
Aunque los detalles del proceso judicial aún no se han dado a conocer en su totalidad, el caso vuelve a colocar bajo escrutinio el uso de la inteligencia artificial en temas relacionados con la salud y los límites de este tipo de herramientas cuando son utilizadas para resolver dudas médicas.





