En un contexto donde las plataformas digitales experimentan una proliferación acelerada de contenido generado por inteligencia artificial, el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, ha impulsado un proyecto que busca recuperar prácticas de creación más humanas y verificables. Su nueva aplicación, diVine, reintegra más de 100.000 videos provenientes del archivo original de Vine y habilita la creación de nuevos clips de seis segundos, un formato que tuvo un impacto notable en los primeros años de la cultura audiovisual en redes.
El proyecto está respaldado por la organización sin fines de lucro “and Other Stuff”, fundada por Dorsey en mayo de 2025 con el objetivo de fomentar tecnologías abiertas, experimentales y descentralizadas. La restauración del archivo histórico estuvo liderada por Evan Henshaw-Plath, conocido como Rabble, exingeniero de Twitter. Su labor implicó decodificar grandes volúmenes de datos binarios —resultado del proceso de respaldo realizado por el colectivo Archive Team tras el cierre de Vine en 2016— y reconstruir perfiles, metadatos, vistas y fragmentos de interacción social de aproximadamente 60.000 creadores.
Una característica diferenciadora de diVine es su mecanismo de detección y bloqueo de contenido generado por IA. Para esto emplea tecnología desarrollada por el Guardian Project, la cual permite verificar que los videos provengan efectivamente de dispositivos físicos mediante análisis criptográficos y metadatos de captura, reduciendo así la circulación de material sintético no declarado.
La arquitectura de la plataforma se sostiene sobre Nostr, un protocolo descentralizado que permite estructurar redes sociales mediante nodos independientes, sin requerir servidores centralizados ni depender de modelos corporativos tradicionales. Esta infraestructura promueve la resiliencia, la interoperabilidad y el control individual sobre los datos, elementos centrales de las nuevas corrientes tecnológicas orientadas a la descentralización.
“Queremos volver a una época en que sabías que detrás del video había una persona real”, señaló Henshaw-Plath, subrayando el propósito sociotecnológico del proyecto: reintroducir autenticidad verificable en un ecosistema digital dominado por algoritmos generativos.
La aplicación ya está disponible para iOS y Android a través de divine.video, y se posiciona como una propuesta que combina preservación digital, verificación tecnológica y diseño descentralizado para ofrecer una experiencia social más humana en plena era de la IA.





