Buscando posicionarse en la vanguardia de la inteligencia artificial, Meta ha realizado inversiones y contrataciones clave en las últimas semanas. La compañía invirtió $14,300 millones en Scale AI, startup especializada en etiquetado de datos, incorporando a su CEO Alexandr Wang para liderar un nuevo equipo.
El reclutamiento de talento ha alcanzado niveles sin precedentes, con ofertas que incluyen bonos de contratación reportados de hasta $100 millones, lo que algunos en la industria han denominado coloquialmente como «Zuck Bucks«. Entre los fichajes más relevantes se encuentran Daniel Gross, cofundador de Safe Superintelligence (SSI), y Nat Friedman, exdirector ejecutivo de GitHub.
Esta estrategia surge en un contexto de intensa competencia con actores como Google DeepMind, OpenAI y el modelo chino DeepSeek, mientras Meta busca recuperar terreno tras la recepción mixta de su último modelo de lenguaje, Llama 4. Los datos muestran que en 2024, Google DeepMind y OpenAI han sido las principales fuentes de talento para nuevas startups del sector.
Internamente, Meta enfrenta debates sobre su rumbo en IA. Mientras Mark Zuckerberg impulsa el desarrollo hacia la Superinteligencia Artificial (ASI), Yann LeCun, científico jefe de IA de la compañía, ha expresado reservas sobre el enfoque en modelos de lenguaje extensos.
La creación del equipo de «Superinteligencia» y las recientes adquisiciones de empresas en etapas tempranas como Thinking Machines reflejan la determinación de Meta por asegurar tanto talento de élite como propiedad intelectual fundamental en esta carrera tecnológica.





