Parafraseando el título de una película de 1995 con Ralph Fiennes y Juliette Lewis, se podría decir que esta semana fue algo surrealista y extraña para X.
Casi todo el lunes y parte del martes, la red social de Elon Musk tuvo caídas totales de servicio.
No es que no se cayera cuando era Twitter, pero las recientes interrupciones fueron especialmente graves.
Esto le dio motivo a Musk para asegurar que los cortes respondían a un «ciberataque masivo».
«Nos atacan todos los días, pero en este caso se utilizaron muchos recursos. Se trata de un grupo grande y coordinado o de un país», apuntó el magnate.
Todo esto mientras él mismo se enfrentaba a la pesadilla de un descalabro del 15 % en un solo día de las acciones en Wall Street de Tesla, que en los últimos embates ha perdido nada menos que 800.000 millones de dólares.





