Esta semana, los usuarios del centro de Barcelona han podido viajar gratis en autobús. Solo hay una tema: este minibús no tiene conductor.
El autobús arranca solo desde la parada con sus pasajeros, frena antes de cambiar de carril y avanza lentamente por una de las avenidas más de moda de Barcelona.
Renault está probando un nuevo minibús sin conductor en Barcelona esta semana. El vehículo autónomo recorre una ruta circular de 2.2 km con cuatro paradas en el centro de la ciudad española. Los viajeros más aventureros pueden subir gratis.
El fabricante francés de automóviles se ha asociado con WeRide, empresa especializada en vehículos autónomos, para desarrollar el prototipo. Presentó el autobús sin conductor en el Abierto de Francia el año pasado, pero ahora lo está probando en la carretera de Barcelona. También tiene proyectos de prueba en marcha en Valencia, Francia, y en el aeropuerto de Zúrich.
Pau Cugat fue uno de los curiosos que se subió a bordo para dar un corto paseo por el Paseo de Gracia.
“Pasamos junto a un autobús urbano con motor de combustión y pensé: ‘Mira, ahí está el autobús del pasado, y justo detrás está el autobús del futuro’”, comentó el estudiante de 18 años.
Empresas de otras ciudades, desde San Francisco hasta Tokio, están probando taxis y autobuses sin conductor.
Pero la iniciativa de Renault surge en un momento en que Europa, por lo general, va a la zaga de Estados Unidos y China en tecnología de vehículos autónomos, donde las empresas compiten ferozmente para destacar.
“Estados Unidos está experimentando mucho con vehículos autónomos, al igual que China”, declaró Patrick Vergelas, director de proyectos de movilidad autónoma de Renault. “De hecho, hasta ahora no tenemos muchos en Europa. Y por eso queremos demostrar que funciona y preparar a Europa para esta nueva etapa del transporte público”.
El autobús eléctrico puede recorrer 120 kilómetros sin recargar y alcanzar una velocidad de 40 kilómetros por hora. Está equipado con 10 cámaras y ocho lidars (conjuntos de sensores) que le permiten circular por calles concurridas, como la de Barcelona, que está llena de coches, motos y peatones. La compañía afirma que el autobús puede circular con seguridad en una ruta determinada por un centro tan concurrido como el de la bulliciosa ciudad.





